En esta ocasión quiero llevaros a un salmo muy citado, muy meditado y, tal vez, mal captado toda su belleza y profundidad. Si entiendes que pretendo ser la persona que capte todo eso y lo pueda transmitir, creo que sería mejor que dejases de leer porque NO lo soy. Nadie puede agotar la Palabra de Dios. Si alguien la pudiese explicar toda, dejaría de ser Palabra de Dios…
Antes de continuar, te sugiero que tomes tu Biblia (si es en papel, mejor) o sigas el siguiente enlace. Lee el pasaje del Salmo 19 entero. Varias veces. ¿Lo has hecho? Si no lo has hecho, que nos conocemos… ¡Hazlo ahora! 😊
Espero que hayas tenido la iniciativa de tener un cuaderno y un bolígrafo o lápiz a mano para ir anotando tus observaciones, porque más que lo que te pueda aportar, es mucho mejor lo que tú mism@ vayas adquiriendo el hábito de ir aprendiendo y sacando cosas para ti en tus lecturas bíblicas. De esa manera podrás experimentar por tí mism@ que la Palabra de Dios habla a tu vida.
Antes de nada, voy a darte un bosquejo que es como un esquema con las partes del capítulo que suelen hacer que te quede mejor en la mente y que te ayude a poner en orden tus observaciones. Esto sólo es una referencia, no quiere decir que sea así, sino que es algo personal que te muestro. Puedes modificarlo, mejorarlo e incluso hacer uno nuevo según entiendas. La grandeza de la Palabra de Dios es que, aunque haya diferentes maneras de bosquejar, no tiene por qué haber contradicción, sino que perfectamente puede ser complementario y ¡eso es enriquecimiento espiritual! Mi bosquejo:
- Vv. 1-4a _ La creación habla de Dios
- Vv. 4b-6 _ La ilustración del sol
- Vv. 7-9 _ Cosas de Dios con efecto en nuestra vida
- Vv. 10-11 _Excelencia y resultado
- Vv. 12-14 _ La aplicación práctica
Voy a desarrollar un poquito estos puntos para que te sirva un poco de trampolín para ti y veas que se puede aprender cómo leer y entresacar cosas que puedas aplicar a tu vida de una manera sencilla, pero a la vez profunda.
- La creación habla de Dios – Estos versículos son una poesía impresionante y hermosa que da a entender que a través del orden, sin palabras y de forma universal es posible descubrir la gloria de Dios. Aunque no es la única forma de llegar a ver la gloria de Dios, sí que es una de las más evidentes y visibles. ¿Te has parado a considerar el orden tan perfecto de la creación? Mires donde mires hay un orden y equilibrio perfecto que, si se rompe o se desequilibra, provoca una serie de problemas e inconvenientes de gran calado…
- La ilustración del sol – Es tremendamente poético cómo describe el recorrido del llamado astro rey. Lo ilustra como esposo, gigante y describe que sale de un extremo a otro de la tierra. Aquí déjame preguntarte: ¿Qué crees que significa la comparación como un esposo y como un gigante? Te leo en los comentarios. No obstante, la frase final es muy importante: «Nada hay que se esconda de su calor»… Quédate con esta idea.
- Cosas de Dios con efecto en nuestra vida – Aquí vamos a enumerar lo que menciona y los efectos. Cada uno de estos efectos estará enlazado a un vídeo cortito en nuestro canal de Youtube. Puedes verlos cuando quieras pinchando en los diferentes enlaces.
- Ley perfecta👉🏻 convierte el alma (lit. «Reconforta el alma»)
- Testimonio fiel👉🏻 hace sabio al simple
- Mandamientos rectos👉🏻 alegran el corazón
- Precepto puro👉🏻 alumbra los ojos
- Temor limpio👉🏻 permanece para siempre
- Juicios verdaderos👉🏻todos justos
- Excelencia y resultado – Las ilustraciones en estos textos pueden refererirse a todo lo anterior en su conjunto. ¿Cómo es ese conjunto de puntos anterior para el salmista?
- «Deseables más que el oro» Y lo superlativa con el oro afinado. Eso nos habla de un proceso de forja, limpieza de escoria y pulido (Aunque habla de la plata, el proceso es similar: Salmo 12:6). El resultado de todo este proceso es muy apreciado por los expertos artesanos y su precio es muy superior.
- «Dulces más que miel» – La miel es algo muy apreciado en las Escrituras. Es como un superalimento. A día de hoy son múltiples aplicaciones con miel, no solamente como alimento, sino como tratamiento medicinal si es miel auténtica y sin aditivos.
- El resultado – Ser amonestado. Esta palabra tiene una connotación altamente práctica por lo que dice en la siguiente frase.
- El galardón – La palabra «guardar» quiere decir «poner en práctica», no atesorar. Y el resultado es un galardón (premio). Es un tema muy interesante de ver en la Biblia cuando habla de los galardones o de las diferentes coronas. Y aquí te dejo un apunte importante: nuestro objetivo no debería de ser la corona o el galardón, sino el Galadornador.
- La aplicación práctica – El verso 12 ha sido muy citado de forma que se comprende que es como una imposibilidad que esto pueda darse. Te propongo que es totalmente al contrario. Es posible y, no sólo es posible, sino que Dios está enteramente implicado en ello. Te doy un par de detalles:
- Endender – Literalmente dice «discernir». Eso quiere decir comprender qué cosas están bien y qué cosas no lo están y poder hacer un análisis para nuestro propio conocimiento y reconocimiento personal.
- Librar – Literalmente dice «absuélveme», lo que en lenguaje judicial significa «liberar a alguien de una culpa, cargo o responsabilidad» o «declarar inocente a un acusado».
Entonces, la pregunta lógica es: ¿cómo nos libramos de los errores o pecados ocultos? Una respuesta evidente y obvia es acercándonos al Señor como dice el mismo salmista David en el Salmo 139:23-24. Ahí, en la intimidad con Dios, es donde podemos aprender a ser conscientes de lo que nos ocurre, o de dónde vienen diferentes cosas en nuestra vida que enturbian, entorpecen y hacen daño a nosotros mismos y a los demás. Negar esto último es no ser honestos con Dios. Es en esa intimidad que nos damos cuenta, resolvemos eso, nos arrepentimos (nos volvemos a Dios) y actuamos en consecuencia. Pedimos perdón a Dios y si hemos ofendido, dañado, herido, puesto en duda a alguien, hemos juzgado o actuado incorrectamente con alguien, hemos cometido algún pecado de acción o de omisión entonces toca ir a junto de esa persona o personas y arreglar las cosas para sanidad. Tuya y de los demás. «Es muy fácil pasar de se ser herido a ser heridor», frase de Anne Graham Lotz en su libro «Heridos por la gente de Dios».
Aunque también hay otra lectura muy importante que muchas veces se pasa por alto. Si nosotros no tenemos estos momentos de intimidad honestos con Dios y no hacemos un alto en el camino, Dios va a hacer que esos pecados ocultos salgan a la luz para tratar con nosotros tal vez de una manera poco agradable como experiencia. ¿En qué me baso para sacar esta conclusión? Déjame contestarte con otra pregunta: ¿Te acuerdas que más arriba comentaba una ilustración de este pasaje con el sol? En el verso 6 dice al final «Nada hay que se esconda de su calor…» Eso concuerda, curiosísimamente con la declaración de Jesús «Yo soy la luz del mundo» (Juan 8:12) y «Dios es luz y no hay ningunas tinieblas en Él» (1ª Juan 1:5) seguido de una serie de advertencias para andar el camino como Dios quiere que andemos. Esto alguien lo llamó el Camino Real… Pero no voy a profundizar en esto, que me enrollo mucho… Te lo dejo a ti de tarea y me lo comentas. El punto que me gustaría que vieras es que si no nos abrimos en la intimidad con Dios y tenemos cosas sin solucionar, pecados ocultos, Dios mismo va a hacer que salgan a la luz para tu sanidad, para tu crecimiento y para bendición tuya (aunque parezca que no en un principio) y de los demás a tu alrededor. Y esto no es tarea fácil para aceptar y asimilar. Dios nos ama y lo que quiere hacer es que andemos bien, que seamos reflejos de Su Luz y cuando hay algo que nos mancha, aunque nosotros no lo sepamos y seamos conscientes, interviene sacándolo a la luz para que lo afrontemos, lo confesemos, lo resolvamos, sanemos y continuemos adelante de una forma purificada. Sólo así es que se nos absolverá.
¿Y si no reaccionamos? Algo de esto nos muestra el mismo salmista en el versículo 13. Léelo otra vez. Es posible tener momentos de soberbia. La desgracia es cuando la soberbia toma el control de tal manera que nos impide pedir perdón, nos impide ver nuestro pecado oculto aunque haya salido a la luz y buscamos cualquier excusa para mantenernos en nuestra postura de una forma que se vuelve triste y dolorosa para nosotros mismos y para los demás. Entonces se vuelve cada vez más difícil para volver… Y Dios no quiere eso. Él quiere que nos volvamos a Él, a su luz, y seamos limpios.
Acabo con el versículo 14: «Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Jehová, roca mía y redentor mío». Es llamativo que este salmo acabe con un concepto acerca de Dios muy importante que echo en falta en muchos vocabulario biblico: La redención. Porque Dios no perdona pecados, sino que paga por ellos. Ese es el concepto bíblico de redención. Aunque eso será tema para otro artículo….
Déjame hacer un par de preguntas: ¿Qué tal estamos con los pecados ocultos? ¿Vamos a volvernos al Señor o vamos a esperar su intervención?
¡Dios te bendiga!

