
Hoy es un día especial. Tal vez sea por todo lo que hemos vivido este año, que provoca que todo lo que pasa ahora es vivido de una manera intensa.
Cuando empezábamos este camino juntos no teníamos ni idea de todo lo que iba a venir. Ni la más remota. Aunque hay algo que teníamos claro: Juntos. Empezamos así y así seguiremos.
Juntos. Empezamos así aquella noche de bodas que era sábado y al día siguiente fuimos a reunirnos con los hermanos como la cosa más normal del mundo. Las caras de algunos eran todo un poema…😅 No obstante, así seguimos, porque nuestro corazón está en la reunión de los santos. Salmo 122
Juntos. Así hicimos nuestro viaje de luna de miel. Esas tres semanas que pasamos en Canarias fueron tan especiales. Nuestro gusto era pasear para poder hablar de todo. Sigue siendo así😊
Juntos. Así empezamos nuestra andadura paternal… Y aún seguimos, aunque la época de los bibes, los pañales y los llantos han pasado. Hoy afrontamos otros retos, otras necesidades y tenemos el deber de corregir, encaminar, animar e impulsar a los 4 muchachos que Dios nos ha dejado a cargo. Chicos, sois una bendición para nosotros. Siempre.
Juntos. Así afrontamos cada cambio de trabajo, cada situación difícil con todo lo que conllevaba en el momento. Y, sí, a veces teníamos visiones distintas de cómo afrontar las circunstancias. No obstante, hasta en eso acabábamos por ponernos de acuerdo y en muchas ocasiones había un punto en que nuestra visión se volvía común.
Juntos. Seguimos juntos a pesar de las tormentas, las caídas, las batallas, las heridas y el desgaste. Seguimos juntos a pesar de todo. Seguimos juntos porque eso es algo que tenemos claro que debe ser así y que El Buen Pastor ha sido quien nos ha sostenido en los momentos cruciales cuando todo ha estado a punto de romperse. Seguimos juntos por los cuidados de Dios para con nosotros. Literalmente.
Juntos. Así seguimos en cada nuevo proyecto que mi mente inquieta plantea cada 2×3. En cada plan que has tenido que llevar a cabo y que le has puesto el alma como el esplai durante los años que has estado al frente. Ahora toca estar expectantes a ver qué es lo que Dios pone delante. Porque Dios sigue teniendo planes con nosotros. Y, sí, nos va dando señales, pero no el mapa completo…..😅😁
Y juntos, sí, así seguiremos hasta el día que nos separemos de manera forzosa si se acaban nuestros días en este suelo. Las promesas que nos hicimos hace 21 años siguen vigentes. Son permanentes. Independientemente de todo. En la salud y en la enfermedad. En la pobreza y en la riqueza. Ahora y cuando sea (más 😅) mayor. Siempre. Y, si me apuras, aún más allá de la muerte continuaré amándote. ¿Las razones? Te las diré cuando estemos solos😘😘
¡Dios te bendice, cariño!

