
Sí, esta imagen y muchas otras han sido noticia en todo el mundo con multitud de reacciones de diferentes entornos y contextos. Una representación de la llamada última cema de Jesús con sus discípulos de una forma grotesca llena de actores drag queen. Al empezar las reacciones de todo el mundo, incluso se argumentó que no era la representación de la Última Cena de Leonardo da Vinci, sino al Festín de los Dioses de Van Biljert del siglo XVII… En este contexto me tomo la libertad de citar a Jonatan Murcia:
«Dos datos para aclarar las cosas:
- Si esto hubiese sido así, estaríamos en la misma situación, ya que aquella obra de Van Biljert fue considerada en su tiempo como provocadora y blasfema por sus alusiones directas a Jesucristo.
- Además los mismos actores drag queen que representaron la escena de la ceremonia olímpica han reconocido al diario Le Parisien que estaban representando la Última Cena de Leonardo da Vinci, por lo que la excusa está totalmente de sobra»
Además, la organización de los Juegos Olímpicos ha pedido perdón (a su manera, claro) por lo que nadie puede dudar de la verdadera intencioalidad de esta representación. a pesar de sus variaciones en las declaraciones. Estos son los hechos. Además de otras muchas cosas como una simbología muy llamativa y con claro tinte satánico como te muestro en las imágenes.

Símbolo de sangre 
La muerte presidiendo la ceremonia inaugural
Todo esto y mucho más da unas indicaciones claras de que las élites están entregadas al satanismo, la masonería (clubes muy exclusivos con ceremonias que nadie conoce) y el ocultismo que usan muchísima simbología contenida en la religión en misterio.
Hay un punto que muchas veces se pasa por alto que está impregnado en la filosofía o devoción de toda esta gente muy diversa, pero que tienen un manifiesto común en un punto: hay una veneración especial por la muerte. Es más que eso: su concepto (por decirlo de alguna manera) es que son imprescindibles los sacrificios y como lo de más alto nivel son los sacrificios humanos. Hoy no se hacen rituales sacrificiales como en otras épocas como al dios Moloc a quien ofrecían bebés en medio de un concierto ensordecedor de grandes tambores o timbales que ahogaban los gritos de esos niños que eran quemados vivos en las manos de la estatua que estaba al rojo vivo. Tampoco se hace subir unos escalones como en el templo azteca donde se les arrancaba el corazón como ofrenda a los dioses. O no tenemos a la diosa Khali que constantemente demanda sangre a través de sus profetas. Hoy es más sofisticado, aunque tal vez puedan darse ceremonias escondidas donde realizar actos así, hay toda una serie de cosas e ideologías que fomentan muerte y que encima se han encargado a través de propaganda y adoctrinamiento masivo (directo y subliminal) que sean aceptadas. ¿A qué me refiero? Te pongo unas cuantas cosas que cada una daría para desarrollar mucho:
- El aborto masivo de bebés con diferentes excusas y razones que van desde la supuesta sobrepoblación mundial, de las violaciones y sus consecuencias, hasta el derecho sobre el propio cuerpo de la mujer…
- El reconocimiento de la eutanasia como un «derecho» a morir. Cuando el principio fundamental es la vida humana y su dignidad intrínseca como tal.
- El ocultamiento del suicidio como una de las cosas que se está llevando a más personas por encima incluso del cáncer o los accidentes de tráfico en determinados países.
- La negación o el ateísmo rampante tanto en instituciones como en influencers, televisión, cine y otros medios. Siempre se presentan dudas sobre esa existencia o se dan otras alternativas. Aquí podría poner muchos ejemplos, pero basta ser un poco observador para darse cuenta.
- Por otro lado de lo anterior hay una exaltación de poderes ocultos, mención del demonio, espíritus y otras cosas todas ellas relacionadas con el mundo de las tinieblas que intentan dulcificar o, como mínimo, presentar como «que no son tan malos»…
Esto puede sonar conspiranoico, pero lo cierto es que es fácilmente comprobable porque se está poniendo de manifiesto de una manera pública y provocadora. Basta mirar algo tan global como unos Juegos Olímpicos u otros eventos de escala mundial. Si todo esto te parece demasiado te invito a que hagas una búsqueda en Instagram, por ejemplo, de satanistas o iglesia satanista para que puedas ver si están operativos o no y lo que comparten. Puede que te parezcan solamente memes que se ríen de todo, o cosas que no tienen importancia pero sí la tienen. Y uno de sus grandes objetivos son los niños. ¿Por qué crees que se está implantando a marchas forzadas la ideología de género en las escuelas y colegios? ¿Por qué crees que hay muchos videojuegos con cosas de magia, ritos satánicos, invocaciones y que están mezclados con mucho realismo con sexo, demonios y masonería?
Estos días atrás compartía una publicación de un hermano argentino, Samuel Nielsen, que provocó varias reacciones entre personas cristianas, mis hermanos en la fe. Unos estaban de acuerdo con amar a esas personas, incluidas incluso los protagonistas de la escenificación blasfema de la Última Cena. Otros me hacían énfasis en que hay que poclamar la verdad y señalar que estas cosas son pecado delante de Dios y que las consecuencias de permanecer en ese pecado son enfrentarse a Dios quien ha dicho y puesto por escrito (sí, me refiero a la Biblia) lo que va a ocurrir si se persiste en ese camino. Otros hermanos me han manifestado su asombro de que estas cosas estén manifestándose ahora…. Les digo que esto no es de ahora, lleva mucho tiempo operando y además Dios mismo ha hablado de que este incremento iba a darse… Si no creemos que estas cosas van a suceder, y muchas están sucediendo ya, ¿en qué clase de Dios creemos?
Aquí voy a hablar muy francamente a mis hermanos en la fe: nuestra responsabilidad es amar a estas personas tal y como las amó Jesús el cual también estuvo cercano y accesible a las personas despreciadas de su tiempo, sin consentir en sus pecados y sin llegar a condenar antes de tiempo, sino manifestándose como el Padre le encomendó. Eso incluía anunciar las consecuencias de persisitir en esa conducta, que rechaza y hasta se burla de Dios. Ambas cosas son necesarias por nuestra parte: amar a las personas y señalar que continuar en determinadas conductas tiene consecuencias muy serias. Nosotros no debemos condenar, entre otras cosas porque no nos corresponde. Eso sólo es competencia de Dios. (Lucas 9:55)
Ahora bien, hay otra lectura que debemos hacer que nos toca muy de cerca. Aquí quiero volver a ser muy claro con mis herman@s en la fe. Te advierto que tal vez no guste lo que sigue a continuación. No obstante, creo que es absolutamente necesario y además tiene un sentido de urgencia grande.
Lo diré claro: Hemos pecado. Sí, nosotros también hemos pecado y hemos fallado porque no hemos estado a la altura en áreas clave sino que hemos permitido que hoy en nuestras iglesias se haya ido implantando determinada mentalidad y también conducta que lleva acciones que traen muchas consecuencias nefastas, vidas destruidas o inutilizadas para proclamar el Evangelio tal y como Jesús lo encomendó en Mateo 28:18-20 y en Marcos 16:14-18. Con palabras y con obras. Con mensaje y con estilo de vida. ¿A qué me refiero? Pues déjame poner unos ejemplos:
- La lectura familiar no se realiza.. Eso es algo muy importante porque ahí es donde hay oportunidad de tratar todos juntos a la luz de las Escrituras.
- Noviazgos muy largos sin un compromiso de comprometerse (porque eso es el matrimonio),
- No querer tener hijos o tener como máximo uno porque tal y como está el mundo en que nos toca vivir… Y otraa excusas semejantes
- Un materialismo que impera a sus anchas donde parece que los cristianos no deseamos otra cosa que tener más y más. O alcanzar un status donde se pueda vivir cómodamente y sin preocupaciones. Quiero aclarar que si eso es por fruto de tu trabajo, entonces ahí entra qué hacer con lo que Dios te bendice…
- Generaciones de jóvenes que ni trabajan ni colaboran en casa ni quieren trabajar. De ahí que se alargue la estancia en casa a edades en las que se debería estar asumiendo responsabilidades en la formación de nuevas familias o en vivir la soltería de forma responsable para el Señor.
- Falta de enseñanza sobre la familia de una manera concreta, práctica y eficiente.
- Falta de disciplina personal y familiar.
- Falta de afrontar situaciones que no son correctas o irregulares dentro de nuestras iglesias como son:
- Adulterio
- Fornicación
- Divorcios
- Borrachera
- Consumo de sustancias cada vez más sofisticadas que alteran las salud física y mental
- Falta de asistencia de una manera regular y presencial a las reuniones
- Falta de vida de oración por temas claves:
- Autoridades y personas en eminencia
- Nuestros hijos
- Nuestros padres
- La misión
- Falta de resolución de conflictos, perdón y restauración de personas que pecan de la manera en que Dios lo dice. Sí, lo dice. Pero a menudo decimos que es muy complicado…
- Falta de proclamación de la Palabra de Dios de una manera clara, directa y profunda
- Falta de honestidad en nuestras vidas en temas como:
- El dinero
- Nuestros principios más elementales basados en la Biblia
- Un racionalismo quitando elementos espirituales y sobrenaturales, descartando incluso que haya un Enemigo de las Almas porque eso no es racional.
- Quitar los dones «extraordinarios» por diversos motivos alegando que se producen abusos (y es verdad), que esos dones ya han pasado (libro, capítulo y versículo donde diga esto así, por favor). Si decimos esto, entonces abre la puerta a muchas cosas extraordinarias que acontecen y acontecerán, estando sin preparar en este sentido. Porque el enemigo no se corta en este ámbito.
- Falta de vocación o llamado cuando es algo clave para el desempeño de los diferentes ministerios.
- Falta de reconocimiento, encomendación y apoyo ministerial.
- Falta de relación directa con Dios.
Y esto es fácilmente ampliable. Es por muchas de estas razones que la iglesia en general ha perdido fuelle, no tiene impacto e incluso las personas como nuestros vecinos puedan llegar a decir que no ven ninguna diferencia con ellos. Y, ojo, no estoy diciendo que tú particularmente estés realizando todo esto. Esto no es una acusación particular hacia tí. Estoy hablando de forma general del pueblo de Dios que hoy en día se dice cristiano. Y en ese sentido creo que hemos de hacernos eco de las palabras del sacerdote Esdras cuando está orando. Por favor, lee el capítulo 9 de Esdras y podrás ver que se incluye en los pecados del pueblo aunque era todo lo contrario. Creo que en el día de hoy hemos de hacer lo mismo y decir: Hemos pecado. No hemos estado a la altura. No hemos dado la talla y una de las consecuencias de esto es el mal que estamos viendo proliferar por no ser firmes, por no ser consecuentes y, en definitiva, por no seguir lo que Dios dice.
Esta es una realidad palpable. ¿Qué podemos hacer? Pues mira, sí que se puede hacer algo. No es tarde. Y es algo tan simple y tan profundo a la vez como arrepentirnos, que esa palabra quiere decir «volverse a Dios». Eso es lo que podemos hacer. A pesar de que es cierto que Dios ha anunciado de que las cosas irán «de mal en peor», no obstante, «el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará» (Daniel 11:32). Herman@s no es tarde para confesar, volver a Dios y encomendarnos a Él para actuar de una manera diferente a como hemos actuado hasta ahora. Dios mismo hizo esta declaración a Salomón: «si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.» 2ª Crónicas 7:14. Dios puede sanar nuestras vidas y nuestra tierra de una manera evidente, a pesar de que está escrito lo que ha de acontencer en los «últimos tiempos». ¡Hagámoslo juntos!
«Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará. Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él. Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra.» Oseas 6:1-3
¡Sólo en Dios hay solución!
PD- . Si necesitas hablar de lo que sea relacionado con esto, me tienes a tu disposición por las redes sociales o por mail. ¡Dios te bendiga!
