Mi familia

Hola a todos:

Os comparto esto como hermano en la fe y espero que sea de bendición para todos porque ese es el pricipal motivo de esta publicación que estáis leyendo en este momento.

Cuando se está terminando un año solemos hacer una recapitulación de todo lo que ha sucedido recientemente para ver cómo orientar el siguiente año. Lo hacen las empresas y lo hacen las personas más o menos racionales. Hacer esta serie de parón, observación y orden de pensamiento para establecer objetivos es algo que se puede y se debe hacer pero, por otra parte, no quiere decir que se vayan a cumplir todos y cada uno de los puntos, entre otras cosas porque no conocemos lo que va a suceder en el futuro y hay muchas variables.

Dejadme deciros que esto no es una empresa. Simplemente es la actividad de alguien que tiene claro que se ha de llegar a las personas por todos los medios disponibles y al alcance que se tiene en cada época. Hoy en día se ha de tener en cuenta los medios digitales y los canales de comunicación en diferentes plataformas. El Rincón de pensar es eso. Evidentemente, entiendo que esto no es el único medio o manera de acercarse a las personas. De hecho, pienso que el trato personal es lo que el mismo Señor Jesús usó pues es extraordinario que el mismo Dios tomase «forma de hombre» para ser anunciado como Enmanuel-Dios con nosotros. Para más refuerzo no hay más que leer los primeros versículos del libro de Hebreos…

Por esa razón que os comento que esto no es una empresa, es que vamos adquiriendo equipo poco a poco para ir haciendo las cosas que vamos introduciendo con la mejor calidad posible dentro de nuestros limitados recursos. Y digo «nuestros» porque tiene implicación directa que afecta a mi familia en todos los ámbitos.

Dado que esto no es una empresa, es la razón por la que un servidor tiene que trabajar de su oficio (que me encanta) y, desde hace algún tiempo, trabajo en horario nocturno con todo lo que eso implica. Eso me dificulta a veces el poder desarrollar una idea, un posible artículo o vídeo, una entrevista o charla en directo…. y eso debido al cansancio acumulado o a que no siempre me levanto con la capacidad al 100% de desarrollar, redactar o decir con la claridad que es necesaria. Mención a parte de que últimamente estoy teniendo algunos problemas de salud por el cambio horario… Vienen a mi mente las palabras del rey David cuando expresó «No ofreceré a Jehová mi Dios holocaustos que no me cuesten nada» (2ª Samuel 24:24). Sí, sé que las circunstancias de David son diferentes a las mías, pero a lo que me estoy refiriendo es al concepto que también expresó Jesús más adelante: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame» (Mateo 16:24) Tengo claro que este es el concepto de renuncia, sacrificio e implicación que corresponde, no solamente en este espacio de El Rincón de pensar, sino también a nivel eclesial, familiar y hasta personal. He de confesaros que no siempre tengo la fortaleza para dar todo lo que debería…

Esto no es una empresa y, sin embargo, entiendo y tengo la convicción personal viendo lo que expresan las Escrituras de que no es un espacio para la promoción personal, ni es algo que debo hacer solo. Los ejemplos son muy abundantes en la Biblia para reforzar esto, pero no quiero cansaros. Es por esta razón que, desde hace tiempo, pido al Señor que conceda que esto sea un espacio de colaboración sana con otras personas. ¿Por qué razon? Os pongo varias:

  • Equilibrio
  • Renovación de contenido
  • Tratamiento de diferentes temas y enfoques
  • Compartir tareas
  • Orar, conversar y también atender a las personas que escriban
  • Poder ver juntos la dirección que Dios quiere que se tome

En una sociedad individualista como la que estamos viviendo, donde incluso se puede ver dentro de nuestros contextos eclesiales con sistemas como el unipastoral (que personalmente no veo bíblico), con diferentes enfoques eclesiales donde la brecha generacional es muy acusada en algunos casos (hablo de lo que observo en España en general) y por otras cuestiones adicionales, es que plantear cualquier cosa en este sentido puede sonar un tanto utópico, iluso y hasta descabellado para algunas personas. Si estás leyendo esto y es lo que piensas, déjame decirte que lo entiendo de veras. Es mucho más fácil estar cómodos en nuestra zona de confort que saltarnos esa zona y plantearnos cosas como lo que estoy hablando. A mí es al primero que me cuesta. Se me nota cuando estamos hablando varias personas y, dado que soy un tanto vehemente hablando, tiendo a exponer demasiado, a insistir y puedo resultar cansino. He de confesaros que esto se me acentúa cuando estoy cansado o estoy pasando alguna época de bajón de oído… Sin embargo, entiendo que Dios me está mostrando por su Palabra que eso es precisamente lo que necesito: cambiar. Y para eso necesito tratar con hermanos y hermanas en la fe. Para eso necesito conversaciones, acompañamiento, reprimendas, abrazos y oración. Es por eso que digo que, ya no solamente para El Rincón de pensar, sino para toda la vida cristiana no puedo andar ni caminar solo.

Dado que esto no es una empresa, tengo claro que ninguna publicación ha de tener una motivación económica. El propósito de publicar es un marcado toque evangelístico, aunque se ha empezado también a publicar algunos temas para creyentes. Es por esa razón que algunos artículos están protegidos con contraseña porque entendemos que las personas no cristianas han de conocer y tener primero una relación con Dios para después tratar el resto de temas que la Biblia también habla. Estos ar´tículos se redactan así para que lleguen a quien tienen que llegar de una manera efectiva. De ninguna manera se pretende crear «contenido premium» o «exclusivo» con fines lucrativos, cosa que sí está de moda hoy en día no solamente por los influencers seculares sino por los cristianos. Es algo con lo que no estoy de acuerdo y que tengo claro. De la misma forma que, aunque se tengan proyectos en mente, como registrar un dominio o cualquier otra inversión económica que haya que hacer, no se harán publicaciones para solicitar «ofrendas» pues, a la luz de las Escrituras, cuando solicitas ofrendas dejan de ser ofrendas. Uno de los puntos más fuertes de las ofrendas es que son o deberían de ser voluntarias. Si alguna vez veis que esto cambia, por favor, escríbenos al correo de El Rincón de pensar para recordarnos esto.

Aunque El Rincón de pensar no es una empresa, el Señor ha hecho que las publicaciones y el contenido hasta ahora publicado haya llegado a sitios muy diversos que no tendríamos ni idea de cómo alcanzar. Como la motivación no es presumir, es por eso que entiendo que no se ha publicado las cifras de estadística de alcance. No obstante, algunas personas me han preguntado de manera personal y les he contestado. La meta de El Rincón de pensar es poder comunicar la Palabra de Dios de todas las maneras posibles y dejar que Dios se encargue de las estadísticas. Con esfuerzo se ha publicitado campañas de regalos de libros de todas las personas no creyentes que lo hayan pedido como el año pasado, o el reparto de calendarios «La Buena Semilla» este año. Los resultados no los conocemos. Eso se lo dejamos al Señor.

Dicho todo esto, (gracias por tu paciencia si has llegado hasta aquí) no queda nada más que añadir salvo una cosa:

¡¡A Dios sea toda la gloria!!

Dios te bendiga

Rubén Fernández