Esta vez estoy comenzando a escribir sin tener título, con un montón de ideas, experiencias y cosas que tengo en la cabeza, pero sin pensar estructuralmente lo que va a dar de sí esto… 🚨🚨🚨 Te aviso antes de que sigas por si quieres pasar de largo. Tal vez tengas mejores cosas que hacer… O no.

Ahora mismo me encuentro solo en casa y he salido al balcón para encontrarme con este paisaje que me trae muchos recuerdos, me da nostalgia y me invita a dejar fluir mis pensamientos…

La vista desde mi balcón

Las personas inquietas de mente siempre tenemos el cerebro en acción. En cada momento estamos con ideas, proyectos, pensamientos, música, palabras que hemos escuchado o leído y un sinfín de cosas que es muy difícil explicar. Como consecuencia de todo esto es que muchas veces escucho comentarios como «Mister Google», o «sabes de todo» (no es eso, aunque sí que me intereso por muchas cosas) o que soy un megalómano (me gusta desarrollar a lo grande, es cierto, aunque no se entienda por qué) y la consecuencia de esto, aunque la gente no lo diga, es muchas veces que no se escucha con calma porque (supuestamente) se sabe lo que voy a decir….. Ya…

Tal vez por esa razón, El Rincón de Pensar y su escritor principal (no porque quiera ser el único) son considerados una voz crítica con la sociedad, con el mundo en general y con la iglesia de forma particular. Sí, puede ser que se vea así, aunque la intención no es la crítica por la crítica. Entonces, hablando de la iglesia, habría que quitar media Biblia por lo menos, porque muchos escritos que leemos hoy eran denuncias por parte de los profetas y mensajeros que Dios mismo enviaba, acabando con la figura de Jesús el Mesías que exponía las incoherencias de los religiosos de su tiempo. Fue precisamente eso que provocó que le llevaran a la cruz. Fue por eso que muchos profetas lo pasaron realmente mal, hasta dieron sus vidas, por proclamar la Palabra que Dios mismo les mandaba decir al pueblo… 🤔 Ninguno resultaba cómodo para su contexto social y religioso. Es por eso que fueron las personas más cuestionadas. Y hablaban revelación y Palabra de Dios….

Me resulta fascinante que hoy en día, con todas las herramientas, recursos, estudios y cultura que hay a disposición de todos, sea precisamente la época en que menos se valore el contraste, se satanice el debate y mucho menos se tenga la virtud de escuchar con calma y de veras por mucho que duela o choque algo. Ya no digamos cuando se recurre a la escandalización (pública o privada), al aislamiento, al arrinconamiento, al ninguneo y a la sospecha permanente (por no decir que también se usa la acusación grave intentando destruir) por parte sobre todo de las personas en autoridad eclesial. Sí, hay personas que deben ser autoridad en la iglesia eso es algo en lo que creo y respeto profundamente. No obstante, eso no quiere decir que las personas en autoridad siempre tengan razón porque son autoridad. Justo es eso que hace que uno de los puntos claves para un buen discipulado, al cual todos estamos llamados a recibirlo y a impartirlo, es justamente escuchar. Y en eso, cómo no, tenemos de ejemplo supremo a Jesús el Maestro, el único que es llamado en las Escrituras como El Buen Pastor. ¿No me crees? Lee Marcos 6:29-32. Es un ejemplo de muchos.

Se habla muchas veces en la prensa, por las redes y los medios de comunicación acerca de la libertad de expresión. Como decía el genial Antonio Escohotado, «sería mejor y más preciso hablar de la libertad de pensamiento porque si uno dice lo primero que se le ocurra sin ponderar ni razonar, sería un caos» . Y tenía mucha razón. El caso es que da la sensación que en muchos lugares, incluidos nuestros entornos eclesiales, debería de ponerse este cartel… 👇🏻

Precisamente es esa voz crítica la que mantiene el equilibrio frente a cualquier abuso de poder, de autoridad o de cualquier cosa que se sale de lo que marcan las Escrituras que es el diseño perfecto acerca de cómo debe funcionar la Iglesia. Es algo a lo que la misma instrucción apostólica dice: «Hablen dos o treslos demás juzguen» (1ª Corintios 14:29-31). Ese juzgar no es en sentido condenatorio, sino un ejercicio de discernimiento que ya vemos en un caso singular con la gente de Berea en Hechos 17:10-12 que  comprobaban si lo que decía el apóstol Pablo (¡El apóstol Pablo!😱) era correcto según las Escrituras que tenían en aquel tiempo… Se menciona muchas veces esto como bueno, pero el espíritu de los hermanos de Berea es sofocado muchas veces porque no se permite…😓 Es cuestionar la autoridad, es desafiar al pastor o es que no se tiene humildad (creo que se confunde muchas veces la humildad con el servilismo)…🤔

A todo esto se unen muchas cosas que provocan que la imagen que está dando la iglesia en muchos lugares dista mucho del modelo que nos marca la misma Biblia dando lugar a distorsiones que hacen mucho daño, causan heridas muy profundas y, sobre todo, inutilizan el propósito claramente marcado por el Señor de la iglesia que es Jesús: predicar el Evangelio y hacer discípulos. Cuando eso ocurre, es una desgracia total hasta tal punto que Dios puede quitar el candelero de un lugar… Y eso debería de entristecernos el corazón y el alma…

No obstante, a pesar de todo lo dicho hasta ahora, he de decir que sigo creyendo en las Escrituras y en lo que muestran como el modelo a seguir. ¡Lo que dice Dios funciona! Lo creo firmemente. Y eso es una cuestión de fe que todos hemos de decidir cuando veamos distorsiones, incoherencias, problemas, heridas y malas actitudes. No es fácil, pero hemos de levantar la vista y contemplar al Buen Pastor que cuida, corrige, consuela, alienta y lleva a buenos pastos a todas sus ovejas. Él no ha cambiado. Él sigue siendo el mismo.

Esto es algo en lo que constantemente tengo que disciplinar mi mente para redirigirla al enfoque correcto. Porque muchas veces confundimos a la gente de Dios con Dios. Y no son lo mismo. Dios es el único que es único.

Hasta aquí mis devaneos mentales nocturnos…. Si has llegado hasta aquí ya me contarás si no te has hecho mucho lío….😅

¡Dios te bendiga!