Navidad con lágrimas…

Un año más se acercan estas fechas señaladas en el calendario por muchos como algo especial. Tal vez sean especiales debido a todas las circunstancias están ocurriendo a nuestro alrededor con los virus que infunden miedo y que, curiosamente, sufren repuntes antes, durante y después de fechas señaladas como cristianas… Da que pensar.

También son las fechas en las cuales hay una batalla entre los detractores de la Navidad y los defensores a ultranza de ella. Creo que no es necesario exponer los argumentos de uno y otro lado porque, entre otras cosas, no es el propósito de este artículo. Me apena que este debate encarnizado con ridiculizaciones por una parte y con acusaciones por la otra manifieste de una manera evidente el poco respeto, entendimiento y el cinismo ácido que puede emanar del ser humano. Y eso en ambientes tanto seculares como en contextos cristianos. Triste, muy triste. Cada año lo mismo….

Tal vez sea porque estoy influenciado porque mi mujer y yo estamos viendo una serie multigeneracional que nos hace a los dos estallar en carcajadas y derramar lágrimas sin poder contenernos por más que nos esforcemos en permanecer impertérritos para hacernos los fuertes enfrente del otro…. ¡Misión imposible! Lo cierto es que vemos el drama de la enfermedad de una de las protagonistas con lo que puede llegar a afectar al resto de la familia. Las luchas, los pensamientos, los cambios de humor, las dudas, el miedo, la incertidumbre y el dolor es retratado magistralmente por los actores siguiendo la pluma de los guionistas. Todo esto me ha llevado a pensar en muchas personas que afrontan estas fechas, para unos tan señaladas y de alegría, con el peso de una enfermedad o con el dolor por haber perdido a alguien cercano precisamente durante estos d´´ias… Si estás leyendo esto y empiezas a tener los ojos húmedos de las lágrimas, por favor, sigue leyendo.

Dejando a un lado la cuestión de la vanidad de las fiestas, la hipocresía de felicitar a las personas como un mero formalismo (tal vez hasta sintiendo antipatía) o el origen (pagano o no) de esta celebración, lo cierto es que me da la sensación de que perdemos el tiempo en cosas accesorias sin considerar que lo cierto es que Jesús nació en un pueblecito de Oriente Medio llamado Belén. Esto es un hecho histórico. Es algo que cambió el curso de la Historia de la Humanidad, pienses lo que pienses acerca de ello. Ninguna otra persona ha tenido tanta influencia. Y, creo que estarás de acuerdo conmigo, de que al menos merece algún tipo de consideración.

Todas las circunstancias que rodean al nacimiento de Jesús son extraordinarias. No por eso tiene menos respaldo histórico. La fecha exacta de su nacimiento es una cuestión que no se conoce con exactitud, esa es la verdad. Se pueden hacer conjeturas, pero asegurar una fecha, es imposible. Y, personalmente, creo que eso es precisamente porque no es lo verdaderamente importante. Para nada. Lo verdaderamente importante es que Jesús nació. Eso es lo importante. Además de que esto estaba anunciado muchos años antes por diferentes personas con una precisión inaudita.

No obstante, saber la fecha de nacimiento de alguien no es lo significativo. Lo que lo vuelve significativo es lo que hace esa persona cuando crece, se desarrolla y su vida influencia a la comunidad humana. Esto mismo sucede con Jesús. También fue extraordinaria la forma en que vivió, la forma en que comunicó y trató con quienes le rodeaban donde sobresale una profunda compasión por las personas que sufrían y tenían dolor, enfermedad, miedo e incomprensión. Él estaba cercano donde otros ponían distancia. Él amaba a quienes otros odiaban. Él reprendía con amor firme para conducir a las personas a algo anunciado por los mismos ángeles a los pastores: «en la tierra paz, buena voluntad de Dios para con los hombres»… ¡¡Algo sin precedentes!! Y eso fue mostrado de una manera tan extrema que incluso podemos verlo cuando muere en la cruz con los brazos extendidos como si quisiera abrazar a la humanidad… ¡¡Asombroso!!

Así que, ya sea que celebres o no la Navidad; ya sea que tengas profeses algún tipo de religión o no; ya sea que estés con una salud pletórica o tal vez pasando por una enfermedad; ya sea que tengas a todos tus familiares bien o que hayas perdido a algún ser querido, déjame decirte que Jesús vino a este mundo en estas circunstancias extraordinarias no para que se regalaran postales entrañables o que se pusieran luces de colores o que escucháramos música angelical. Todo esto está muy bien, pero no es el motivo. El motivo es que Jesús vino para manifestar la paz, la buena voluntad de Dios para con el ser humano de manera general y genérica. Más concretamente para hacerte llegar la paz y la buena voluntad de Dios a ti. Esto es algo tan increíble como cierto. Jesús quiere impactar tu vida como sólo Él sabe hacerlo. Para eso vino. Esto es el verdadero sentido de la Navidad.

Pd- Si quieres hablar de tus circunstancias, de estas y otras muchas cosas de manera más personal, te animo a que entres en contacto a través de las diferentes plataformas sociales, correo electrónico o contacto. ¡Dios te bendiga!

¿Cuál es el ministerio más difícil?

Algunos de vosotros os habéis sentido preguntados por un servidor con la pregunta que está puesta como título. Os agradezco a todos los que habéis querido contestar y participar de vuestras respuestas, inquietudes y pensamientos. ¡Es algo estimulante!

No obstante, permitidme presentaros cuál es mi opinión y respuesta personal a esta pregunta con su debida argumentación…. Os adelanto que no pretendo tener la razón ni dar lecciones a nadie en cuanto a esto. Simplemente es una percepción personal basado en la observación de las Escrituras, de diferentes experiencias por parte de otros hermanos y propias….

Personalmente pienso que el ministerio más difícil, complicado de ejercer y con una carga que muchas veces trasciende la realidad personal de quien lo ejerce es el de profeta con el don de profecia. Y, sí, ya sé que en seguida saldrán hermanos y hermanas muy celosos de las Escrituras que me dirán que el don de profecía ya ha pasado como tal y me ofrecerán las dos perspectivas bíblicas como son la del Estado Eterno y la del Canon Completado para reforzar este argumento. Aclaro que no es mi propósito discutir estas dos posturas en este espacio, sino que el propósito es otro bien diferente.

Si hacemos un recorrido fácil por la Biblia vemos que los profetas estuvieron desde muy temprano porque lo que hacían era comunicar la palabra de Dios. Eso implicaba que muchas veces anunciaban cosas que iban a suceder en un futuro más o menos inmediato, pero también implicaba escuchar a Dios para comunicar un mensaje concreto a una persona o grupo de personas que se acercaban a consultar a Dios. De hecho tenemos el mismo ejemplo de Moisés al que el pueblo pidió que escuchara la voz de Dios directamente y que luego se lo comunicara al pueblo. Esto se encuentra en Éxodo 20:18-20. Y por esa misma razón es a través de Moisés que Dios establece la base para distinguir a un profeta que habla de parte de Dios y a un profeta que habla de palabra propia. Esto lo puedes leer aquí.

Pero no solamente anunciaban cosas del futuro, sino también eran un instrumento en las manos de Dios que muchas veces lo que hacían era decir y exponer al pueblo y también a los que estaban en autoridad, tanto a nivel religioso como político, de las cosas que no se hacían bien o cómo se debían de conducir las personas con un llamado constante a situar a Dios en su debido lugar, importancia y consideración.

¿A quién exponían estos mensajes los profetas? Pues la verdad es que vemos una variedad de destinatarios:

  • Reyes (tanto judíos como gentiles)
  • Sacerdotes y guías espirituales
  • Todo el pueblo de Dios, tanto del reino del Norte como del reino de Judá
  • Naciones vecinas
  • Personas individuales de distintos contextos.

Todo esto generaba una serie de situaciones que normalmente no era plato de gusto para los mismos profetas porque les acarreaba una serie de dificultades tanto a nivel personal, como a nivel familiar y en medio de sus respectivas comunidades. No hay más que leer lo que dejó escrito el profeta Jeremías de todo lo que le suponía a nivel personal con unas luchas tremendas.

Cuando llegamos al Nuevo Testamento, después de todo un capítulo donde el apóstol Pablo está tratando cosas muy importantes que afectan a la vida eclesial habla sobre este tema donde hay tanto debate como es el tema de los dones espirituales, llegamos al 1ª Corintios 14;1 «Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis«. ¿No resulta sorprendente? Era el anhelo del apóstol para los hermanos en Corinto y estoy convencido de que sería su anhelo para el día de hoy.

Sin embargo, al igual que en los días de los profetas, este tipo de ministerio (que esa palabra significa «servir bajo la autoridad de otro») no es muy tenido en cuenta ni mucho menos valorado y también pocos lo hacen con la excelencia que debería de caracterizar a alguien que realiza tal labor según los cánones de las Escrituras. Vuelvo a decir que el sentido más amplio de la figura de un profeta o de alguien que profetiza es que da un mensaje de Dios a una persona, a un grupo de personas o a una nación. La diferencia entre los profetas de hoy en día y los de antaño es que los que nos encontramos en la era actual tenemos el privilegio de la revelación escrita de la Palabra de Dios. Los profetas bíblicos no tenían esta revelación escrita, por lo que Dios transmitía mensajes directamente a una persona para que fuese esa persona la portadora del mensaje. De eso nos atestigua el comienzo de la epístola a los Hebreos cuando dice: «Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo» (1:1-2). Hay como un cambio grande aquí que nos anuncia un cierre de una etapa muy importante de la Historia donde Dios hablaba directamente con el ser humano de «muchas maneras».

Ahora, ¿eso quiere decir que Dios no puede hablar directamente con una persona para mostrarle algo o darle un mensaje para sí mismo, para otra persona o para un grupo de personas determinado? Personalmente no sería tan atrevido de limitar a Dios en este sentido. Todo lo contrario. Creo personalmente que esto es más necesario que nunca. Lo que ocurre es que muchas veces tenemos el concepto de que el ministerio profético debe de ser un tanto sensacionalista al anunciar cosas un tanto espectaculares o novedosas. No es esto lo que observo. O al menos no sólo es esto. Vamos a resumir un poco con unos puntos a ver si podemos hacernos una idea más clara

  • Tiene un mensaje para comunicar a una persona, a un grupo o a una nación
  • Se atreve a decir cosas que otras personas callan, tal vez porque temen las consecuencias. El profeta también las teme, pero es el mismo Dios el que lo impulsa
  • A consecuencia de lo anterior, generalmente esto provoca una lucha interna muy fuerte
  • Los mensajes generalmente son un llamado o un clamor a volverse a Dios, a retomar la senda correcta o a tomar cierta dirección.

Es por todo lo anterior que digo que me parece el ministerio más difícil porque involucra hablar, señalar y saber de antemano que muchas veces eso traerá problemas, dolor, desprecios y reacciones que no gustan. A nadie le gusta esto.

Ahora bien y, como conclusión, hemos de tener en cuenta de que hoy en día tenemos revelación escrita (la Biblia, la Palabra de Dios) y cualquier profeta debe de tener en cuenta de que ninguna «profecía» o mensaje debe contradecir el mensaje escritural de la Biblia. Esa era una advertencia común de los apóstoles….

Espero vuestros comentarios y opiniones. ¡Dios os bendiga!

Sobre los animales… Y las leyes…

Hay cosas que resultan obvias, otras que se han de explicar y luego están las cosas que deberían de ser obvias y no necesitar explicación ninguna pero, sorprendentemente, se tuercen tanto las ideas y los conceptos que es un poco complicado incluso hasta cómo abordar determinados temas….

Eso es lo que me ocurrió cuando hace unos días salía como noticia una nueva ley sobre los animales impulsada por el Gobierno en concreto por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 (sí, alguna vez me habéis escuchado hablar de ello) para crear un «marco jurídico». Aunque creo que seguramente habréis oído o leído la noticia os pongo el enlace aquí.

No es mi intención comentar todo el anteproyecto de ley, sin embargo, sí que me gustaría comentaros unos puntos:

  • Estará «prohibido sacrificar animales de compañía, exceptuando razones sanitarias o eutanásicas» de tal forma que se impedirá poner fin a la vida de animales «por cuestiones de ubicación, edad o espacio de instalaciones». Es decir, que si tienes varios animales de compañía y ya no puedes tener más porque te has mudado a un piso o lugar más pequeño, estás mayor o tienes poco espacio o molestas a los vecinos ya podrás decir que te ampara la ley…. Permitidme un solo comentario: es que esto con la ley del aborto no pasa. Con dicha ley, en vez de ayudar a una mujer a tener esa nueva vida y protegerla «por ley», lo que se le dice es que puede abortar aún en el caso de ser menor de edad y sin que los padres tengan nada que decir.
  • No existen perros potencialmente peligrosos sino que se someterán a una valoración individual. En eso le doy la razón. Como me decía una persona que llevaba años criando pitbulls, que cuando la gente le decía «este perro es peligroso», él respondía: «aquí el único peligroso soy yo».
  • Regulación de la cría. Por primera vez se va a impedir por ley que personas particulares puedan criar animales de compañía. Solamente las personas que estén «debidamente inscritas en el Registro Nacional de Profesionales de la Cría» podrán realizar esa labor. Aquí me llevo un gran chasco. Ya no puedo enseñarles a mis hijos la maravilla de tener un periquito como tenemos en casa y ver cómo crían y sacan adelante una familia, cómo les dan de comer, cómo los cuidan y ponen orden…. Ese privilegio estará reservado solamente a personas que se dediquen exclusivamente a ello. Claro, ese registro incluirá un permiso, que precisará de unas tasas…. Vemos por dónde van los tiros como siempre.
  • Registro de personas inhabilitadas para tener animales. Esto, aunque en principio pueda parecer que es algo bueno por la cuestión de maltrato y condiciones que algunos individuos tienen a sus mascotas, la verdad es que lo que está detrás es el control o la autorización a tener mascotas o no a criterio de las personas dependientes del Ministerio competente. Podría dar lugar a que se inhabilitara a personas criadoras de razas que tienen una experiencia acumulada con el tiempo se vean limitados por personas que no tienen dicha experiencia…. ¡Ejem!
  • El uso de animales en espectáculos como belenes o cabalgatas quedará regulado y limitado. Se prohibirá su uso también en procesiones de Semana Santa cuando se «mantenga el animal de una forma antinatural» o «inmovilizado durante el transcurso del evento». Este texto es muy ambiguo y estás a merced del inspector o inspectora de turno que puede tener criterios muy dispares. Surge una pregunta en mi mente: ¿tendrán los conocimientos y la experiencia debida a su cargo? ¿Sabrán lo que es tratar y cuidar un animal para este tipo de eventos?

Esto pone de relieve que el Estado cada vez va extendiendo más sus «regulaciones» en cuestiones que nada tienen que ver con el interés o la protección de las personas y/o, en este caso, de los animales. Esto es el resultado de alterar el orden de las cosas que fue establecido desde un principio tal y como relata la Biblia. Dice el libro de Génesis (el significado es «origen») que «hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie». Todo con su debido orden y clasificación. Anteriormente había creado los seres del mar y las aves. Luego creó al ser humano y les dio las siguientes instrucciones: «Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sojudgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos y en todas las bestias que se mueven en la tierra». (Génesis 1:28). El «señorear» que dice aqu´´i se podría entender como «administrar bien», es decir, por un lado Dios le había dado autoridad al ser humano sobre los animales y por otro lado le confería una responsabilidad de administrar bien todo lo que había recibido que era bueno. En este sentido se puede ver un equilibrio y unas reglas de la naturaleza que las personas del campo versadas y con más experiencia transmitían a las siguientes generaciones que hoy en día se retoman con la agricultura ecológica. Lamentablemente, la desobediencia del ser humano y su caída en pecado tuvo consecuencias no solamente para él, sino también para todo lo que había sido creado. Todo quedó tocado.

Ahora bien, eso no quita de que el ser humano siga teniendo una responsabilidad para con el medio ambiente de una manera razonable, coherente y eficiente. Eso es así. Las consecuencias de cuando se mira más la producción que la calidad de lo que se produce, la frescura de los alimentos o el rendimiento para sacar más beneficio en poco tiempo es manifiesta donde vayamos a nuestro alrededor…. Aunque eso ya lo hemos tocado en otros artículos… Vamos a los animales, que es el tema.

¿Dice la Biblia algo acerca del cuidado de los animales? Pues mira, sí que dice cosas. «El justo cuida la vida de su bestia; mas el corazón de los impíos es cruel». (Proverbios 12:10) Está clarito, ¿no? Permitidme aclarar que aquí no está hablando en cuanto a que una persona sea «justa» en relación a Dios (de eso la Biblia habla bastante para dejarlo diáfano) sino que en el contexto inmediato habla también del que «labra la tierra». Es decir, si eres una persona que sabe lo que hace y eres justo en tu proceder, vas a tener a tu mascota, animal de trabajo o del que sacas un rendimiento para tu sustento en unas condiciones óptimas para que esté bien, sano, contento y en forma. Notemos también que dice la vida de «su bestia». Quiere decir que el dueño ha de mirar y cuidar de su mascota o animal de una manera óptima sabiendo que tiene su lugar: no llega al nivel nunca de una persona. Sigue siendo una «bestia» en el sentido que no es un ser humano. Sé que, seguramente, heriré sensibilidades al decir esto, pero es lo que veo en las Escrituras y es también mi experiencia con los animales que he tenido en casa. Sé apreciar la belleza de un animal o una mascota y sé de primera mano la complicidad que generan determinados animales que se mueven por instinto y que nos sorprenden muchas veces con sus comportamientos. Si hacéis una búsqueda de vídeos de animales es para flipar muchas veces… No obstante, hemos de tener en cuenta que son animales y que tienen su lugar e importancia y cuando se le asciende al nivel de personas también forma parte del desorden que introducen los seres humanos con las consecuencias que a veces tienen, por poner un ejemplo, si hacemos una búsqueda comparativa tienen más visitas algunos vídeos cuando se rescatan animales (lo cual me parece bien, lo aplaudo y lo apoyo) que otros en los que se hace algún tipo de rescate de una persona, o una buena labor social….

Jesús también entendía esto como algo que formaba parte de la responsabilidad del ser humano. Hay una escena en la que Jesús curó a una mujer que andava encorvada y no se podía enderzar. Lo curioso es que Jesús realizó esta sanidad el día del sábado (shabat) o día de reposo. Eso molestó a uno de los principales de la sinagoga que dijo a la gente: «Seis días hay en que se debe trabajar; en estos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo». La respuesta de Jesús fue contundente: «Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado por 18 años, ¿no se debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?». Si conocemos el contexto de los religiosos de aquel tiempo vemos las varias implicaciones que tienen estas palabras y su importancia, Por un lado el principal de la sinagoga tenía razón al citar la Ley (dada por Dios, no lo olvidemos), pero por otro lado obviaba el detalle que menciona Jesús que era de uso normal para el buen cuidado de los animales que cada persona tenía en su casa. Con esta respuesta, Él daba su aprobación de que era lo que debía hacerse y también indica que las cosas tienen su lugar cuando se trata de una persona. Lo de dar de beber al animal estaba bien y debía de hacerse, lo de curar a una persona también y con mayor razón si cabe.

Nos podemos volver tan fariseos en esto hasta acabar debatiendo como ellos hacían de que si una gallina ponía un huevo en el día del sábado si no había que matarla porque eso era un trabajo y el día de reposo era para descansar…. ¡¡Estupideces!! Por cosas así se puede llegar a perder el tiempo e incluso llegar a enemistarse las personas porque unos lo ven de una manera y otros de otra. Jesús pone el punto central en las personas y, sin quitar importancia a los animales, que tienen su lugar importante y que a Dios le importa que cuidemos de nuestro entorno junto con los seres vivos que tenemos a nuestra disposición.

Si hiciéramos caso a Dios como el Creador de todas las cosas que vemos en el Universo y observamos cómo se han dispuesto en leyes que permanecen inalterables en el tiempo, además de darnos cuenta del perfecto equilibrio y harmonía que existe en todo (tanto en lo macroscópico como en lo microscópico) que resulta maravilloso a cualquiera que piense un poco en ello; creo no es descabellado pensar que Dios tiene algo que decir a nosotros como humanidad en general y en particular a cada uno de nosotros. Dios tiene algo que decirte a ti. ¿Quieres escuchar?

Cuando Dios no es feminista

Sí, empiezo este artículo de esta forma porque es una respuesta a un artículo publicado en Protestante Digital con el título «Cuando Dios es feminista» de Isabel Marín con fecha del 12/Julio/2021. Según lo he leído (con interés) me he visto en la necesidad de escribir en modo de contestación y análisis. No creo que Isabel llegue a leer este sencillo artículo, pero hablaré de manera personal hacia ella. Así que si el resto de lectores quieren saber de lo que estoy hablando, pueden dirigirse aquí.

En primer lugar, permíteme hablar del título. Evidentemente es algo que las personas que redactamos de alguna manera buscamos escribir de manera que sobresalga de la avalancha de informaciones, artículos y noticias. Lo primero que se ve es lo que suele llamar la atención y te invita a hacer click en un texto para leer más. Eso se hace con los títulos. Con eso no tengo ningún problema, es algo habitual y personalmente lo he usado algunas veces.

Al continuar con la lectura me encuentro con la descalificación, la ridiculización y el amargo sarcasmo hacia el patriarcado (no lo mencionas explícitamente, pero poco te falta). Con frases como «tan dolorosamente obvio y tan tristemente utópico», o «El caso es que en el contexto de la iglesia evangélica, mencionar el feminismo es como mencionar al Diablo. O peor, a la madre del Diablo, porque al final la culpa la tiene que tener una mujer, ya se sabe». No, perdona, pero no. No se trata de que una mujer por ser mujer tiene la culpa o de que (como se machaca hoy) un hombre por ser hombre ya es culpable. Y ambos casos sin pruebas. Eso es algo que Dios, ya en el Antiguo Testamento con las leyes que promulgó en el monte Sinaí y que tenemos por escrito en los libros de Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio lo que hacía era poner una equivalencia en cuanto a derechos y deberes de todos. Estamos de acuerdo de que Jesús rompió barreras sociales que se habían ido estableciendo con el paso de los años y las interpretaciones personales de personas que se autoproclamaban como custodios e intérpretes exclusivos de la Palabra de Dios.

Cito otra de tus frases: «Porque, seamos sinceros, toda teoría de equidad entre los sexos que cualquier mujer (u hombre) cristiana pueda contruir, acabará tarde o temprano chocando con la famosa costilla. Y es que, aducirán los amantes de jerarquías, órdenes y sumisiones. Dios creó al hombre primero, y a la mujer después, y ella es su ayuda idónea y vive para complacerlo.» Una alusión muy poco afortunada cuando no das el pasaje bíblico clave y haces una caricatura de lo que Dios instruye de cómo deben de ser las relaciones sanas, las matrimoniales, las de padres e hijos, las de hijos y padres, las de las personas mayores con los jóvenes y viceversa. Porque a Dios le importan mucho las relaciones y como Creador debe de tener algo que decir. ¿O solamente miramos lo que nos conviene? Así que, evitas mencionar el pasaje en cuestión en Génesis 2:18-25. Y rematas diciendo » y vive para complacerlo». ¿Donde lo pone? Dice algo muy distinto: «serán sola carne». Lo cual tiene un significado muy profundo, especial y con un sentido más tipológico que sería tratado años más tarde hablando de algo tan impresionante y hermoso como es la relación de Cristo con la Iglesia (el conjunto de cristianos redimidos). De esta relación tan especial se dan unas pautas ejemplares de cómo Dios establece cómo debe de ser la relación entre el hombre y la mujer. No al revés. Y, con la mención a la costilla, curiosamente el Señor Jesús en la cruz fue alanceado por un costado (o «por el costillar») y eso es algo que debería recordarnos que de ese postrer Adán es que surgió la Iglesia. A mí me resulta hermoso pensar de cómo Dios cuida de los detalles, ¿y a ti?

Sigues escribiendo y vas subiendo el nivel: «llevamos siglos y siglos leyendo Génesis 2 mal. Tiene sentido, claro. primero porque los que lo han leído tradicionalmente en su lengua original (hebreo) y han tenido derecho a interpretarlo han sido siempre hombres». Otra vez el patriarcado. Vuelves a sentar la base de que por el hecho de ser hombres quienes lo han interpretado ya está mal leido e interpretado. Claro. No será por la maldad, el prejuicio y el pecado del ser humano. ¡Qué va! Es por el hecho de ser hombres. Pero continúas: «Del resto de los mortales, pocos pueden permitirse el lujo de leer la Biblia en las lenguas originales, y tienen que conformarse con traducciones que, siento decirlo, son interpretaciones (sí, se de lo que hablo, soy traductora).» A ver si lo he entendido bien: ¿me estás diciendo que solamente los que tienen acceso a leer la Palabra de Dios en las lenguas originales son los que pueden interpretar correctamente las Escrituras? Esto, permíteme que te lo diga Isabel, no es nuevo. La famosa frase del clero romano «doctores tiene la iglesia» pretendía precisamente eso. Sumisión y obediencia ciega. Precisamente las traducciones a las lenguas del pueblo son las que ponen la Palabra de Dios al alcance de todos y donde cualquier persona puede acceder, leer y recibir salvación y enseñanza. Ya me parece poco afortunada la frase: «las traducciones son interpretaciones». Vamos a decir que algunas traducciones no son traducciones, más propiamente dicho, deberían de llamarse «paráfrasis». Ahí sí que dan lugar a interpretaciones. Y de las más variopintas. Pero una persona que traduzca o que participe en un proceso de traducción lo que busca es transcribir de un idioma a otro de la manera más fiel posible. Y, si eres traductora, sabrás de lo que hablo. Poner en duda traducciones contrastadas y respetadas a lo largo de la Historia es muy soberbio por tu parte porque da la sensación de que intentas introducir un concepto de elitismo que, siendo feminista, parece toda una contradicción…

En el resto de tu explicación acerca de las palabras «adam» como ser humano y las otras «ish» (hombre) e «isaha» (mujer). Déjame decirte que estoy de acuerdo con ella. Estamos de acuerdo de que Génesis 1 habla a los dos o al ser humano total (hombre y mujer). De todas maneras pasas de comentar lo que es obvio: Génesis 1 es un resumen de la creación y Génesis 2 es una ampliación con más detalles. Es algo muy común en la literatura semítica y en la Biblia de manera especial. Ocurre en otros pasajes de manera idéntica. Eso salta a la vista incluso en la traducción que tanto empeño tienes en desprestigiar. No hace falta ser lingüista para ver algo tan evidente.

Luego continúas explicando que cuando dice «adam» es «ser humano». Y, si leo bien tal y como lo dices: «En Génesis 2 Dios crea un ser, humano, que refleja a la perfección la imagen de Dios porque no es todavía ni macho ni hembra, sino los dos a la vez.» Perdona, ¿pero esto no es interpretación? Y, vamos a poner que tienes razón y que ese ser humano (hombre y mujer según tu visión) no encontró «ayuda adecuada» y que, por lo tanto, se le creó una «ishá» (mujer). ¿Estás diciendo que el ser humano (hombre y mujer) y que necesitaba de una ayuda y se creó a una mujer? ¿O que el ser humano tenía los dos sexos?

Vamos a suponer que sea tal y como tú dices y explicas con la explicación de las palabras que das y todo el proceso. Es sorprendente, pero lo puedo aceptar. No obstante, déjame recordarte que hay una regla simple de hermenéutica (arte de la interpretación, explicación y traducción de la comunicación escrita, verbal y no verbal) que dice lo siguiente: «Un texto sin su contexto se convierte en un pretexto». Es decir, en toda tu explicación obvias citar un pasaje que explica precisamente esto que estás comentando tú. Se encuentra en 1ª Timoteo 2:13 «porque Adán fue formado primero, después Eva». Es decir, aún siendo todo y como tú dices, Pablo resalta de que en el proceso del quirófano del Edén (como relatas y me gusta esta expresión) «Adán fue formado primero, después Eva». Es curioso. Adelantándome a tu probable argumento de el apóstol Pablo era un machista, déjame decirte que entiendo que el apóstol sea más fiable traductor e intérprete por los siguientes motivos:

* Era conocedor de primera mano como nativo de la lengua hebrea

* Tenía más cercanía tanto de forma cultural, como histórica al significado de las palabras del que pueden tener los traductores y lingüistas actuales.

Dado estos dos puntos principales, creo que sería justo decir que cuanta más antigua es una traducción más fidedigna es y, en este caso, la interpretación paulina cobra una importancia de valor añadido. Pero, curiosamente, tú pasas todo esto por alto porque tu visión ideológica es la que vale y la que tiene razón. Eso, querida Isabel, es hacer eiségesis y no exégesis. Hacer decir al texto lo que quiero que diga y no el estudio exhaustivo y completo del tema.

Y, por último, déjame comentarte que, en las Escrituras, Dios da unas instrucciones muy claras y muy valorables en cuanto a la mujer dándole incluso una protección divina que ya se ve hasta en la Ley dada a Moisés y que fue refrendada por Jesús y los apóstoles, incluido Pablo. Estoy muy de acuerdo contigo cuando dices que el hombre y la mujer «por separado son seres independientes, pero es juntos cuando vuelven a reflejar la imagen de Diosen toda su prenitud, brillo y gloria». Eso es cierto en cuanto a los matrimonios. Por diseño divino está puesto así en los términos que Dios mismo como Creador ha expuesto a lo largo de las Escrituras. Y creo, sinceramente, que debemos hacer más caso al Creador que a nuestros prejuicios, culturas, ideologías e ideas preconcebidas para buscar la gloria de Dios.

Un abrazo.

¡¡Brrrrr….. Repelús!!!

Debería de darte un repelús fuerte al leer las palabras de la imagen de este post. Esto es algo completamente inaudito en toda la Historia de la Humanidad. No el que suceda lo que dice Tony Blair, que ya ha sucedido y seguirá sucediendo, aunque pensemos que vivimos en «tiempos modernos» y «más avanzados».

El hecho de que un personaje público y relevante en la historia del gobierno de una nación tan importante e influyente como la nación británica pidiendo abierta y descaradamente semejante atentado contra los derechos y libertades individuales es sobrecogedor. Cuando digo derechos y libertades individuales son los que cada individuo, cada persona, cada ser humano tiene reconocidos una serie de derechos fundamentales por el mismo hecho de SER. Según este señor, eso no es suficiente.

Alguien podrá argumentar que es debido a la situación sanitaria que existe en el mundo y que es para poder pasar página del virus tan terrible que asola al planeta. Bueno, ¿es algo puntual o sólo es el principio? Pienses lo que pienses acerca del virus y acerca de las vacunas, te pido que hagas un esfuerzo y consideres si esto es algo puntual o puede ser el pistoletazo de salida para «otras medidas» que se le puede ocurrir a cualquier mandatario importante de las élites y adopte esa postura como «necesaria». Contra viento y marea, «porque lo dice el gobierno», «porque es lo correcto y eso está por encima de los derechos individuales»…. Mmmm…. ¿Suena de algo? Vamos a poner un ejemplo desde el respeto a todas las personas que voy a mencionar : las personas fumadoras. Digo desde el respeto porque yo también fumé en mis años mozos… Pero esta es otra historia….

«Las personas fumadoras deberían de tener menos libertades que el resto porque están perjudicando y siendo egoístas al fumar y poniendo en riesgo a los demás con su proceder. Por lo cual sería justo que no tuviesen las mismas libertades y privilegios que los que estamos haciendo las cosas bien». Si alguien pronunciara estas palabras te aseguro que saldrían defensores de la libertad de decisión de cada persona y que en esas elecciones personales nadie tiene derecho a opinar ni a coaccionar ni a restringir nada…..

El hecho de fumar o no es una decisión personal, al igual que el hecho de vacunarse o no es la misma decisión personal, ¿se entiende? Creas lo que creas acerca del tabaco, creas lo que creas acerca de las vacunas y creas lo que creas acerca de lo que SEA tienes derecho como persona a poder decidir y actuar con tu criterio sin que nadie te coaccione (ni siquiera el Estado, la OMS o cualquier otra entidad) por tu criterio. Entre otras cosas, porque puede cambiar ese criterio según los intereses de…. ¿Quién? Andando el tiempo se puede decir que los que no sean rubios y con ojos azules deberían de tener menos libertades, o los que tienen la piel más oscura o los que tienen tal coeficiente intelectual…. Que eso sea admitido como principio válido sería catastrófico no solo para los que escogen no vacunarse (su postura puede ser más razonable o no), los que eligen fumar (sus motivos pueden ser más o menos coherentes), los que les guste más una cosa u otra…. Sería catastrófico para TI.

Y, fíjate, que este derecho por el mero hecho de EXISTIR es algo que DIos mismo reconoce. De la misma manera que si una persona se vacuna o no, o fuma o no, es de un equipo u otro, puede decidir y nadie debería de recriminarle nada por ello; Dios, el soberano, autosuficiente y todopoderoso Dios; reconoce esto diciendo estas palabras:

«A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia»
Deuteronomio 30:19

Sí, sé que está hablando Moisés al pueblo de Israel que iba a entrar en la Tierra Prometida, pero el reconocimiento de Dios hacia el ser humano de tener la posibilidad de reconocerle o rechazarle es una constante a lo largo de las Escrituras. Las consecuencias de esa decisión también lo dice muy claro. Todas nuestras decisiones tienen importancia, pero esta es VITAL…..

Si Dios mismo actúa así, ¿no deberíamos actuar nosotros del mismo modo?

Por si a alguien le interesa, aquí tenéis el enlace a la noticia de la que os hablo

Lo que da de sí un paseo….

Los que me conocéis ya sabéis que me encanta pasear por los campos, sobre todo, o atravesar pueblos oliendo los diferentes aromas que se pueden percibir (unos más agradables que otros) a saber: la hierba recién cortada, la fragancia de las flores, los diferentes aromas de los animales que están pastando, el olor a estiércol (os aseguro que es bien diferente el olor de los animales que comen de pastos al natural de los que comen pienso hacinados en granjas…), la dulce sensación de agua cristalina y el olor característico previo a una tromba de agua….

Esto último no me di mucha cuenta, porque de regreso al camión me calló una encima que quedé empapado…. Como bien atestigua la foto. Disfruté muchísimo este gran paseo (unos 5 kilómetros al menos) escuchando música, cantando (ya que estaba en Francia, no me entendía nadie) y viendo divertido cómo me seguían los animales cuando me escuchaban…. ¡¡Fue estupendo!! Si hubiese tenido a mi mujer al lado, hubiese sido la bomba…

Como es habitual no pude evitar pensar a medida que paseaba contemplando estos campos maravillosos por esta región de Normandía y pensaba muchas cosas que me gustaría comentar al menos algunas de ellas:

Una de las cosas que me ha llevado a pensar es una frase que le escuché a mi tía: «Francia en general es un vergel». Esto es una realidad que salta a la vista a quien haya recorrido mínimamente este precioso país. Mis compañeros que hacen más internacional que un servidor, podrán corroborarlo. No obstante, un poco de observación a las fotos se ve clarísimamente que la mano del ser humano se ve por todos los lados. Y diréis «¿por qué?» Veréis…

Llevo un tiempo escuchando y leyendo de ciertos ecologistas, «ecologistas de teclado», como les llama el gran Frank Cuesta… Hay una normativa a nivel europeo que establece un tanto por ciento de las tierras cultivables tienen que estar agrestes «al natural» porque eso es «ecológico» según ellos, sin entender que las tierras sin cultivar no valen nada…. ¡¡Como si no hubiera montes y campos sin cultivo suficientes!! Hay parques naturales en todos los países, reservas y, sobre todo cualquier agricultor con conocimiento entiende y hace que el ecosistema siga funcionando sin que vengan personas que no han trabajado nunca en su vida ni cultivado ni un tomate a decirles cómo tienen que hacer las cosas de forma «ecológica y sostenible». Palabras muy rimbombantes y que se repiten de forma machacona hoy en día, pero que no tienen mucho sentido cuando preguntas qué quieren decir con eso…

Llevo tiempo diciendo que el campo en España está sin explotar como es debido, que las zonas de montaña están sin cuidar y que han desaparecido oficios como el de guardabosques o guardas forestales que cuidan la montaña para que sea un espacio natural donde puedan convivir las especies, tanto animales y vegetales como la humana. Personas que sabían de los animales que estaban por su zona, que miraban el entorno y no permitían que hubiese los descontrolados que hiciesen uso incívico de esos lugares y por eso tenían autoridad y jurisdición para obrar en consecuencia…. ¿Dónde están hoy?

Se tiene en general una idea equivocada de que las cosas tienen que salir de forma natural, que no se han de trabajar ni de cultivar y que eso es lo «ecológico». Personalmente he trabajado el campo con mis padres y, aunque de manera particular, no como gran productor; he podido constatar por experiencia que hay un montón de trabajo que hacer si quieres que tu cosecha sea aceptable. Si tú siembras y no estás por la labor de quitar las malas hierbas, de cuidar los cultivos, de proveerles de suficiente agua para cada cosa y dejas que salgan de «forma natural» tendrás una pírrica cosecha o no la tendrás.

Por lo cual, me resulta llamativo que se le llame «ecológico» y «sostenible» a cosas que ciertamente no lo son y que se esté tan poco dispuesto a escuchar, ya no solo por parte de los que gobiernan y legislan (que, dicho sea de paso, suena utópico y en muchos casos lo es) sino por parte de mucha gente que se quiere poner la etiqueta de «ecologista» sin haber pisado nunca un campo, sin haber ordeñado una vaca o sin haber recogido unos huevos del corral y que, encima, se tenga la poca delicadeza o la caradura, más bien, de decirle a agricultores o ganaderos cómo tienen que hacer las cosas y que si cuidan el entorno o no… Creo que lo que hoy se considera ecológico es una forma más de negocio, más que de cuidado del planeta por mucho que se mencione en los discursos, en los anuncios y en las cantinelas que hoy en día pululan por ahí con toda la fuerza y de forma tan insistente, hasta cansina, que tienen para crear lemas y frases sin contenido, sin evidencia y sin estudio empírico y práctico.

Hay quienes dicen que es porque la tierra tiene una especie de maldición… y ¡¡es verdad!! Por causa de la desobediencia, incredulidad y rebeldía del ser humano Dios pronunció las palabras: «Maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinas y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra….» (Génesis 3:17-19). De este pasaje deducen muchos de que el trabajo es una maldición, cosa que NO es lo que dice el texto. Lo que se maldice es el resultado del trabajo. ¿Cómo lo sé? En el capítulo anterior nos dice que «Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén para que lo labrara y lo guardase» (2:15, énfasis mío). Es decir, antes del pecado del ser humano, Dios ya había establecido el trabajo del labradío y cuidado del huerto con lo que, tal y como lo describe anteriormente, vemos que lo que cambia en comparación con nuestros días es el resultado de las cosechas y la clase de trabajo que hay que realizar.

En definitiva, si empezásemos a escuchar de verdad al Creador y Diseñador tanto de este planeta como de lo que conocemos por el Universo, nos cambiaría nuestra vida, nuestros pensamientos y nuestra manera de interactuar con Él, entre nosotros y con el planeta en el que vivimos de una forma cabal, coherente y práctica. ¿Estás dispuest@?

El arte de comunicarse

Si hay algo que le encanta al que escribe estas líneas es la posibilidad de comunicarse con los demás. Es algo que disfruto poder hablar, poder escribir intercambiando ideas, opiniones o simplemente mantener el contacto. ¡Eso es estimulante, enriquecedor y retante al mismo tiempo!

En los tiempos que corren nos ha tocado vivir cosas que han dificultado grandemente la capacidad de comunicarse. Al menos en mi caso personal. Lo que sigue a continuación es una recopilación de cosas para que podáis haceros una idea de lo que me ocurre y tal vez os ayude a entender mejor algunas de mis reacciones. El propósito de este artículo tan personal no es ni dar pena, ni que se me vea diferente, ni nada de eso…

En primer lugar he de deciros que convivo desde que nací con un problema de oído a causa de una negligencia médica. Doy muchas gracias a Dios por los médicos y todo el personal sanitario porque sé de primera mano que son personas capaces de hacer cosas que ni siquiera pensamos. Estar en un quirófano es algo que personalmente no podría hacer (por ejemplo), o diagnosticar, intervenir con celeridad y acierto en determinadas situaciones de urgencia o accidentes. No obstante, en mi caso personal hace ya unos años no atendieron a mi madre cuando estaba para dar a luz porque «era primeriza» y eso provocó sufrimiento fetal que afectó a mi oído derecho. Tengo la oreja, pero no el oído por ese lado. Tengo claro que es algo que Dios permitió que ocurriera aunque os puedo decir que han habido momentos duros y difíciles de llevar.

Eso de tener un oído solamente ha hecho que tenga mis temporadas mejor en cuanto a audición y mis temporadas que ha sido más complicado de llevar. Sin embargo, hay una de las cosas que ha hecho que pudiese desarrollar cosas por supervivencia para poder comunicarme con más normalidad. Por ejemplo: aprendí completamente solo y de manera natural a leer los labios para ayudarme en la comunicación. Surge sin más. En los tiempos que vivimos actualmente podéis llegar a haceros una idea de lo que supone el uso de mascarillas actualmente. No estoy queriendo entrar en polémicas con nadie, simplemente digo lo que me ha supuesto y me sigue suponiendo. Es un esfuerzo extra que tengo que hacer para entender a la gente…

Por otra parte, esto me ha llevado a fijarme de manera especial en la pronunciación de las palabras, en la vocalización y, por supuesto, en la entonación. Disfruto muchísimo escuchando a personas hablando, dando discursos o conferencias. A parte de mirar y estudiar su línea argumental, observo su entonación, las pausas, las diferentes velocidades… En dos palabras: la retórica y la apologética. Eso me ha llevado a intentar comunicarme con claridad y vocalización buscando que a todo el mundo le sea fácil entenderme. Algo que todo el mundo debería de procurar para que el escuchar, asimilar y analizar sea fácil y sin esfuerzo extra.

Todo esto hace que me gusten los debates, el intercambio de opiniones o el tratar temas muy variados. Observo que en los canales de televisión y de radio es algo que se va perdiendo. Da la sensación de que el que alza más la voz, el que interrumpe más veces o es más faltón o soez es el que tiene razón cuando sabemos de sobra que no es así.  Los que me conocen personalmente o han tenido contacto de alguna manera conmigo, saben que me gusta hablar y tratar todo tipo de cosas. Amig@s míos podrán decir que literalmente hemos tenido debates, conversaciones o intercambio de opiniones por horas de conversación. Y siempre se aprende algo a fuerza de hablar, compartir e intercambiar con los demás.

Hoy en día, parece que se escape de todo ello. El intercambio de opiniones, visiones o simplemente de conversar es algo que brilla por su ausencia en muchas ocasiones. Más bien cada un@ va a soltar lo suyo sin parar a considerar de verdad a quien está al otro lado. Eso NO es una conversación ni un diálogo…. más bien es un monólogo. Y, llegados a este punto, no estoy señalando la capacidad de hablar solamente sino también la de escuchar.  Es vital.

Cuando alguien habla es importante que los demás consideren importante lo que tiene que decir, o al menos, tengan por digna a la persona que está por hablar. Esto me recuerda algo que llevo tiempo dándole vueltas:

«Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo» (Hebreos 1:1‭-‬2)

Como decía antes, si somos coherentes, hemos de considerar y poner atención cuando alguien habla. Otra razón es tener en cuenta la dignidad y el prestigio o reconocimiento de la persona que habla. Un ejemplo que pongo muchas veces es cuando hablo con compañeros de profesión más veteranos que comentan sus experiencias con el camión. El oficio ha cambiado mucho con el paso del tiempo (cosa normal) pero siempre se aprende de la acumulación de experiencia.

Me llama la atención en el texto bíblico que os he citado de que Dios ha hablado «muchas veces» y «de muchas maneras» para continuar diciendo que en última instancia nos ha hablado por «el Hijo», es decir por medio de Jesús. Y lo que más me llama la atención es de que muchas personas no escuchan de primera mano lo que Jesús dijo, lo que hizo, cómo vivió y cuál es el mensaje que venía a traer. Y más cuando hoy en día es muy fácil acceder cada un@ directamente a ello a través de la Biblia o de las aplicaciones móviles para poder leerla directamente y sin intermediarios. Me llama la atención de que se escucha a los que hablan acerca de Jesús, que no está mal en sí mismo, más que escuchar o leer directamente lo que Jesús dijo. Y lo que más me llama la atención es que, en general, no se quiere saber sino que se rechaza de plano «a priori»… Es decir, para cualquier figura o personaje que mínimamente haya influenciado en la humanidad, se suele decir que hay que conocer sus palabras, sus vidas o su biografía (eso, como mínimo…) mientras que eso no se realiza con todo lo que tiene que ver con la Biblia o con Dios.

Si Dios ha hablado, debe de tener algo importante que decir. Y, si somos honestos y coherentes, debemos escucharlo directamente. ¿Lo has hecho?

Terminando ya, si quieres hablar acerca de cualquier tema, intercambiar opiniones, compartir acerca de cuestiones (espirituales o no) nos tienes a tu disposición desde este espacio de El Rincón de Pensar por los diferentes canales en las redes sociales, correo electrónico y cualquier otro medio que tienes a tu disposición. Se te va a escuchar sin escándalos, sin juzgar y con privacidad, pero siendo sinceros y honestos. Si buscas esto, este es tu espacio. Seas quien seas, creas lo que creas y pienses como pienses.

¡Dios te bendiga!

La amistad: ¿realidad o utopía?

La amistad: ¿realidad o utopía?

Estamos en la época de fiestas, tal vez las más extrañas para mucha gente debido a todo lo que nos toca vivir por el Covid 19. Creo que todos tenemos un poco de sentimientos encontrados por lo que nos toca vivir. Hace unos días compartía en mis redes sociales lo que se me pasaba por la cabeza al encontrarme en mi ciudad natal después de mucho tiempo….

Es un tiempo donde las personas buscan pasar tiempo juntas, unos celebrando lo que en teoría es la esencia de la celebración y otros obviando todo esto con el objetivo de pasarlo bien como sea posible porque «la vida es corta». Dejadme aclarar que esto no es un artículo sobre la motivación para celebrar, no celebrar o los estilos de celebrar estas fiestas. Eso, honestamente, creo que no corresponde este año. Seguramente supongáis que tengo mi opinión y criterio (y lo tengo), no obstante prefiero reservármelo para otra ocasión.

Otras personas reciben este tiempo como la ocasión perfecta para plantearse cosas seriamente, establecer objetivos (realistas o no) o reflexionar sobre temas que, con el ajetreo de la vida diaria, es más difícil llevar a cabo. En esta ocasión como estoy en Galicia pasando unos días en casa de mis padres he tenido muchos de esos momentos unas veces viendo prácticamente amanecer, otras contemplando el fuego y otras dando esos paseos por las montañas que tanto me gustan.

Estos días he podido pensar referente a la amistad. Un tema del que todos tenemos ciertos conceptos, del que todos en algún momento de la vida hemos llevado alguna decepción, y con la expresión que se suele dar, irónicamente o con sarcasmo, durante estos días de manera especial donde gente que no se acuerda de nosotros en todo el año, por lo que sea, nos manda una felicitación navideña o de entrada del nuevo año… ¡Ejem! Sobran comentarios….

Hay un proverbio que dice lo siguiente: «En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia»1. Esto supera con mucho cualquier expectativa que nos podamos formar de alguien y nos habla muy fuerte de cómo somos cualquiera de nosotros en nuestra amistad con los demás. En una época en que abundan las relaciones «kleenex» (hoy me va bien tenerte como amig@ y mañana te tiro porque ya no me haces falta), donde sólo se buscan los intereses «comunes» (más bien el interés propio porque busco que los demás me den lo que necesito), donde las amistades son un medio para un fin y no la razón de ser….. Es normal que haya personas que se amarguen, se vuelvan sarcásticas, rencorosas o decepcionadas de la vida y las personas después de muchos chascos, fracasos, decepciones, dolor y lágrimas.

Si nos paramos a considerar el proverbio citado, nos hemos de fijar que dice «en todo tiempo». Permanece inalterable. Nunca deja de amar. Sean las circunstancias ideales o no; reciba lo que necesita de la otra persona o, por el contrario, se lleve un «bofetón» o una decepción; sigue amando a pesar de TODO. Muchas veces creo que en las formas y hechos que personas dan a sus amistades hoy en dia, se debería de quitar la palabra «amistad» por «conveniencia». Ahora me va bien y te tengo, mañana puede cambiar. Ahora eres la persona que espero que seas, cuando cambies o me decepciones, me olvidaré de ti para siempre. Perdona que te lo diga pero eso NO es amistad, es conveniencia.

Frases que escuchamos muchas veces como «yo perdono, pero no olvido» muestra un concepto muy pobre de cómo entendemos que deben de ser nuestras relaciones porque TODOS en algún momento podemos decepcionar a alguien, TODOS podemos hacer daño, TODOS fallamos y metemos la pata.

Siguiendo con el proverbio cuando dice «y es como un hermano en tiempos de angustia». Alguien dijo alguna vez que los amigos que son de verdad se ven cuando las cosas van mal. Es cierto. Creo que no hay que explicar mucho de personas que tienen muchos amigos cuanto todo va bien, pero en el momento en que alguien empieza «estoy pasando por un mal momento»…. ¡Sorpresa! Entonces salen las «cosas inesperadas»: citas con el médico, compras de última hora, un viaje…. Es decir, que parece que tengas la peste…. lo digo un poco abruptamente, pero sucede. Esto se ve en historias verídicas como el padre de Buda que rodeó a su hijo de todas las comodidades o cualquier cosa que evocara tristeza. O como los reyes en la antigüedad que tenían prohibido irle con cosas tristes o simplemente expresar tristeza en rostro…. ¡La persona que se presentase así al rey podía morir! Hoy pasa un poco esto mismo.

Hay otro proverbio que dice lo siguiente en nuestro tema: «El que cubre la falta busca amistad; mas el que la divulga aparta al amigo»2. Esto es el origen de muchas cosas que acaban en enfrentamiento por decepciones, con relaciones rotas por mucho tiempo y, algunas veces, llevando a situaciones insalvables. Y hemos de fijarnos bien en el significado de las palabras:

«Cubrir» no significa «ocultar»o «esconder» sino que tiene un significado que tiene que ver con la frase siguiente: «el que divulga». En lenguaje de nuestros días: el fallo o los detalles se quedan con las personas implicadas. Esto es el significado tremendo, profundo y realmente difícil de llevar a cabo porque cuando nos decepcionan o hacen daño en mayor o menor medida se nos pasa por la cabeza contarlo o decirlo o verter nuestra decepción, ira, rencor en nuestras palabras, nuestros actos y actitudes o en nuestras redes sociales. ¡Cuántas vidas se han venido abajo por esto! ¡Cuántas veces hemos preferido hacer valer nuestras razones porque nuestro concepto de la «amistad» es muy alto y hemos de «dejarlo claro»! Quiero que conste que no estoy pensando en nadie en concreto, así que no quiero que te sientas aludid@.

Más bien, cuando estoy escribiendo estas líneas, estoy pensando de manera personal en cuántas veces he sido YO el causante de la distancia, cuántas veces he querido hacer valer mi opinión, valoración y, por ello, enseguida necesito hablar de esa persona que me ha hecho tanto daño. Te lo digo en serio, pienso en mí cuando escribo. Este concepto de amistad excede a lo que yo puedo hacer, decir, pensar y reaccionar. Es muy alto.

Entonces puede que surja la pregunta del título: ¿realidad o utopía? Creo sinceramente que estas palabras trascienden las edades, las situaciones e, incluso, las dimensiones. Es atemporal y absoluto, sobre todo cuando vemos donde están escritas y por quién están escritas. En estas fechas que se rememora que hubo un Dios que vino a este mundo para mostrar su amistad con el ser humano, cuyas relaciones estaban rotas e imposibilitadas, y que quería darnos prueba de su amor de una manera increíble y sorprendente.

Sólo viendo su ejemplo y viendo el concepto tan alto que tiene de la amistad debería de hacer vibrar nuestra vida, corazón y alma para conocer más de lo que dice. Porque Dios habla, y mucho, de la verdadera amistad. (Continuará….)

¡¡Feliz año nuevo 2021!!