Sí, es cierto. Hay un fin de ciclo en la empresa de transportes internacional en la que trabajo, Van Overveld. Seguramente has llegado aquí de algún medio en el que he hecho el anuncio y te gustaría saber a qué se debe. Tal vez. O quizás tienes curiosidad por conocer cuál es el próximo paso o qué rayos se me pasa por la cabeza ahora porque los que me conocéis por poco que sea, sabéis que siempre estoy con proyectos, investigaciones, ideas y planes en mi mente… Vamos a ir por partes.
Lo primero es agradecer a todos mis compañeros que son chóferes camión por el trato recibido, los ratos juntos y poder descubrir personas que aportan valor y que realmente han sido buenos compañeros, ¡en ocasiones sin hablar el mismo idioma! A todos ellos les doy las gracias de corazón. No os menciono por nombre porque seguramente me dejaría a alguien, pero vosotros sabéis que esto va por vosotros. ¡Aquí tenéis un compañero para lo que haga falta!














También he de mencionar al equipo que hay en el taller en Holanda con Richard Van Overveld al frente, junto con Martin, Stephan (¿se escribe así?) y el resto de compañeros que siempre me han atendido muy bien cuando he tenido un problema, han intentado solucionarme las cosas lo más rápido posible y de una manera lo más eficiente que han podido. De verdad, muchas gracias por toda vuestra ayuda. A pesar de no hablar el mismo idioma y de que yo hable muy mal el inglés (sí, lo sé) ha sido muy fácil poder hacernos entender. ¡Dios os bendiga grandemente!
Finalmente he de mencionar a los planificadores con los que normalmente trabajo: Arie, Bas, Corné, Mathijs, Martien… Seguro que me dejo a alguno. Son muchos. Desde aquí he de deciros que, sin haber estado en vuestro puesto, intuyo que no tienen un trabajo muy fácil para coordinarlo todo, con las incidencias del momento, con la cantidad de compañeros que andamos en la carretera, las necesidades de los clientes, la puntualidad de las entregas y recogidas…. Hacéis un gran trabajo y tiene mucho mérito de coordinación. Hablo por mí, muchas veces habéis estado ahí para arreglar las cosas, otras veces he intentado hacer las cosas de la mejor manera. En lo que a mí respecta no tengo ninguna queja, sino todo lo contrario. ¡Seguid haciendo que todo funcione!
Y una última palabra para los jefes, Gert, Cyndy y Thijs. Gracias por permitirme vivir esta experiencia que me ha aportado mucho personalmente. Sobre todo, gracias por apoyarme cuando os he manifestado la intención de colaborar con lo ocurrido en Valencia y permitisteis con vuestra colaboración que pudiese realizar un viaje allí con el camión lleno de cosas que las personas necesitaban en ese momento. Fue un gesto que hizo mucho bien a mucha más gente de lo que podemos llegar a imaginar. ¡Gracias! Dios os bendiga por ello. Lo único que lamento es no poder hacer carrera en una empresa como esta, pero la vida da muchas vueltas y tal vez nuestros caminos se vuelvan a cruzar.
Sin duda muchos os preguntaréis: «¿Y ahora?» Pues… No lo sé. La respuesta a esa pregunta se dará en los próximos días. Puedo decir que tengo varias ideas en la cabeza, cosas que me gustaría hacer y proyectos que me gustaría poner en marcha… Creo que aprovecharé para irme despidiendo de los compañeros y ya comunicaré más en breve. ¿Os parece?
