El mundo del transporte está de luto. Hoy (27/10) por la mañana, como muchos de mis compañeros de profesión, recibíamos la tristísima noticia del último viaje de Oti Cabadas. Camionera, influencery persona que transmitía alegría, buena onda allá donde fuera. Una pérdida enorme para esta profesión que tiene un calado incalculable.

Puedo decir que la conocí en una concentración de camiones en Hospitalet hace ya unos años. Allí estaba ella con su Renault Rojo… Os suena,  ¿verdad? Nos atendió a mi mujer y a mí con una amplia sonrisa (lo normal) y fomentó que nuestros 4 retoños  subieran a su camión. Hasta nos dejó hacer fotos y, sorpresa, Oliver, su marido, me dejó hacerles una foto haciendo arrumacos…. (He buscado esa foto y no la he encontrado, lo siento)

Del rato que pudimos charlar fue  muy agradable y así me enteré de que era paisana mía…. Un encanto de mujer que transmitía alegría, ilusión y ganas de vivir. Las pocas veces que hablamos fue por temas laborales y he de decir que siempre su trato fue exquisito, cortés y de puro compañerismo. Compañerismo de volante del bueno.

Desde la distancia he ido observando su carrera y cómo iba aumentando su influencia a pasos agigantados. Porque sabía, porque valía y porque tenía esa gracia especial que marcaba la diferencia… Qué voy a decir. Seguro que hay compañeros mucho más cercanos a Coco y a su gente que podrían decir muchísimas más cosas de ella. Este es vuestro espacio si queréis. Sentiros con libertad.

Saber que fue a una concentración de camiones, que estuvo hablando con personas y que en un rato ya no estaba… Es algo inconcebible.

Hoy he pasado el día en shock como todos mis compañeros del transporte, pero no sólo ellos. Sus amigos, sus patrocinadores, su círculo de influencia, los que hablábamos con ella de vez en cuando, la prensa que se ha hecho eco de la noticia… Todos estamos tocados porque Coco deja un hueco imposible de rellenar. Muy grande.

Ahora nos toca al resto honrar su memoria en lo que ella fue: una cara visible de nuestra profesión. Te podría gustar más o menos lo que hacía y cómo lo hacía, pero lo cierto es que marcó tendencia.

Acompañamos a Oliver y a toda su familia en este trance de dolor y, sé que es el sentir de muchos, nos tenéis a vuestra disposición para lo que os haga falta.

Tal vez estéis esperando algún tipo de pensamiento sobre lo breve que es nuestra vida y algunas cosas que podría decir… Lo siento, hoy no puedo. Duele demasiado. Tal vez en unos días, pero ahora no. Ahora nos toca procesar este vacío de una persona profesional, entusiasta e increíble como ha sido Oti (Coco).

Ráfagas al cielo…😭