Sí, con estas palabras muchas veces usadas por personas mayores para indicar que precisamente el cronómetro de la vida se agota, son las que quiero emplear para comenzar este primer artículo del año 2025. Pero permíteme agregarle un significado nuevo para, ante la incertidumbre de lo que ocurrirá, podamos saber cómo hacerle frente. Te advierto que no soy gurú ni vidente, ni tengo fórmulas mágicas de completa felicidad como pululan por ahí. ¿Te animas a seguir?🙏🏻

Espero que haya sido un año más para tu crecimiento personal y un año menos en la realización de tus proyectos, sueños e ilusiones.
Espero que haya sido un año más en la solución de situaciones difíciles y un año menos en poder decir que estás a punto de dar ese salto que necesitas.
Espero que este año te haya aportado mucho y que quede menos para ser la persona que de verdad vale la pena.
Y espero, en definitiva que puedas ver que ha sido un año más de gracia de parte del Creador y se transforma en un tiempo menos para que podamos ver el cumplimiento de todo lo que Dios ha revelado que vendrá y que no tendrá ninguna comparación con lo que conocemos hasta ahora…
No obstante, mientras estemos en estas circunstancias, hay cosas que podemos poner en práctica que son muy sanas, recomendables y hasta saludables tanto para nuestra mente, nuestra alma e, incluso, nuestro cuerpo. Así que permíteme darte algunos principios y déjame dejarte claro que algunos de ellos todavía estoy en desarrollo… ¡Estoy en ello!😅
- Haz ejercicio. Está bien demostrado que el ejercicio físico es beneficioso para la salud, la conservación de la movilidad conforme pasan los años y es una medida que ayuda mucho a prevenir muchos problemas de salud. Y, sí, ya me parece estar oyendo a aquellos que citan 1ª Timoteo 4:8 para justificar que la Biblia no recomienda el ejercicio físico… Deberían mirar que el contexto está estableciendo una comparación con lo espiritual, por lo que no debemos caer en la falacia de descartarlo.
- Ten tus tiempos de calma para meditar, pensar y hasta soñar. Ejercitar la imaginación y estimular el cerebro es algo que el sistema no quiere que hagas. Y aquí hemos de hacer un esfuerzo y tomar decisiones drásticas: apaga todo lo que no tenga nada que ver con lo que estás haciendo o que pueda estorbar. Cuanto más natural y serio sea este tiempo, mejor.
- Come saludablemente. Lo que comemos y bebemos tiene una serie de incidencias. Aprender a combinar alimentos observando lo que haces es vital para poder mantener un equilibrio óptimo
- Trabaja y mantente activo. Esto puede parecer contradictorio con el primer punto que te he puesto, pero te aseguro que es completamente diferente. Además, constantemente nos bombardean con ofertas de ocio, de pasarlo bien… Que no está mal en sí, pero que han de tener su justo lugar. Trabajar es una manera de estar sano, porque el trabajo no es una maldición.
- Intenta aprender cosas nuevas aunque no sea tu ámbito. Siempre es buen momento para aprender y tener nociones de un oficio. Resulta sorprendente lo difícil que es hoy en día con tantas trabas, hasta legales y económicas, porque parece que no interese que se adquiera conocimiento, práctica y opciones. «El saber no ocupa lugar», decían los antiguos. ¡Aprende siempre!
- Abraza, mantente cercano a todas las personas que puedas. El diseño para el ser humano es estar en comunidad y en las diferentes generaciones trabajando, aprendiendo y conviviendo juntas de manera que eso es riqueza. ¿No te parece que lo que se busca hoy en día es justamente que cada generación vaya por su lado? ¿Qué digo cada generación? Casi cada grupo, cada comunidad pequeña e incluso cada individuo… Se fomenta el individualismo, el alejarse de los demás, la soledad como estilo de vida «saludable»….
- Toma contacto con la naturaleza de una manera que experimentes qué es cuidar el entorno con tus propias manos.
- Lee. Lee libros, si puede ser en papel, mejor. No obstante, si te es más fácil o tienes pocos recursos y por eso te es más sencillo el formato digital, hazlo. Leer es algo que mantiene sana la mente, el corazón y el alma. Y, por supuesto, te recomiendo que leas la Biblia que es el Libro de los libros.
A todo esto se le podrían añadir muchas cosas más. No es mi propósito abarcarlo todo, ni muchísimo menos. Es simplemente darte ideas para que podamos (sí, todos) ponerlas en práctica.
Este año que recién comienza lo cierto es que, como seres humanos, no sabemos cómo vendrá. No soy futurólogo, aunque creo que vendrán cambios. Cambios fuertes. Unos serán inevitables de forma externa, otros hemos de implementarlos nosotros. ¿Cómo? Eso, lo iremos viendo juntos en las diferentes redes sociales de El Rincón de Pensar. ¿Te animas?
¡Dios te bendiga!
